Bustos investiga el destino de los ex jefes del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) Mario Roberto Santucho y Benito Urteaga, y en ese marco allanó el hospital militar de esa unidad, donde se presume se hallan enterrado los cuerpos de los jefes guerrilleros.
En ese marco, el magistrado recibió de parte de las autoridades actuales de Campo de Mayo un acta certificada referida a que toda la documentación relacionada con la represión durante el último régimen había sido incinerada. Sin embargo, una inspección ocular de los abundantes archivos del hospital permitió el providencial hallazgo del libro, donde se dejó constancia de todos los nacimientos efectuados en los que se presume fue una maternidad clandestina, cuya actividad fue revelada por varios testigos que dieron cuenta del lugar que se conocía como el "pabellón de Epidemiología".
Lo sucedido en Campo de Mayo es investigado por el juez federal Adolfo Bagnasco, raíz de una denuncia de las Abuelas de Plaza de Mayo referida a la existencia de un "Plan sistemático" para la sustracción, supresión y sustitución de identidad de chicos nacidos en cautiverio.
En el marco de esa causa, se encuentran cumpliendo arresto los ex jerarcas del régimen Jorge Videla, Eduardo Emilio Massera, Emilio Bignone, Cristino Nicolaides, Rubén Francos y el ex jefe de inteligencia de la ESMA, Jorge él Tigre Acosta.
La copia certificada del registro fue enviada hoy por Bustos al juez federal Juan José Galeano quien subroga a Bagnasco durante la feria judicial de enero. El análisis de la documentación podría llevar también a comprometer la situación, entre otros, del médico militar Julio Cesar Caserotto, quien se desempeñó como jefe del centro asistencial y que, según los testimonios, era el encargado de supervisar los partos.
De acuerdo con los dichos de los testigos que obran en la causa de Bagnasco, las parturientas eran alojadas en salas especialmente acondicionadas para los alumbramientos, bajo estricta vigilancia; algunas de ellas parían atadas a la cama y posteriormente eran separadas de sus hijos.
En otro orden de cosas, el juzgado de Bagnasco autorizó al ex almirante Francos a cumplir transitoriamente el arresto domiciliario en la casa de su hija, por cuestiones familiares, y al ex almirante Massera a efectuarse un chequeo en el Hospital Naval.