Con las 166 mesas escrutadas, según el escrutinio provisorio al que accedió Diario Judicial, la Lista 3, Unidad en Defensa de la Abogacía, obtuvo 11.237 votos, el 34,0% de los afirmativos, y quedó primera en la elección de los cuatro representantes de la abogacía ante el Consejo de la Magistratura de la Nación.
La Lista 4, Abogacía Unida y Dignidad Profesional, sumó 10.593 votos (32,0%); la Lista 1, Abogacía Federal, 8.737 (26,4%), y la Lista 2, Abogacía por la Libertad, 2.506 (7,6%). Los votos afirmativos fueron 33.073 y, con los nulos, en blanco, impugnados y recurridos, se completaron 33.326 votos emitidos, con una participación del 18,5%. La diferencia entre las dos primeras listas fue de 644 votos.
Una diferencia que vale una banca
Aunque la distancia entre las dos listas más votadas fue de apenas dos puntos porcentuales, el resultado tiene una consecuencia decisiva: Unidad en Defensa de la Abogacía se queda con dos de los cuatro lugares disponibles, mientras que las listas encabezadas por Demarchi Arballo y Levene obtienen uno cada una.
La distribución responde al sistema D’Hondt, un método de representación proporcional que adjudica las bancas a partir de los cocientes obtenidos al dividir los votos de cada lista por números enteros sucesivos.
En este caso, los cuatro cocientes más altos fueron los 11.237 votos de la Lista 3, los 10.593 de la Lista 4, los 8.737 de la Lista 1 y los 5.618,5 correspondientes a la Lista 3 al dividir sus votos por dos.
De esta manera, la cuarta banca vuelve a quedar en manos de la agrupación encabezada por Biglieri. La Lista 4, pese a haber terminado apenas 644 votos por debajo de la ganadora, no consigue un segundo representante.
Por su parte, Abogacía por la Libertad queda fuera del reparto, ya que sus 2.506 votos no alcanzan para ubicarse entre los cuatro cocientes más altos.
Otro dato que deja el escrutinio es el desinterés de los abogados: solamente el 18,5% de los profesionales habilitados concurrió a votar.
Los consejeros electos ejercerán sus funciones durante el período 2026-2030. La convocatoria estableció que la representación debía incluir al menos dos mujeres, dos profesionales de la matrícula federal del interior del país y uno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Los cuatro representantes de la abogacía integrarán un organismo de veinte miembros, junto con representantes de la magistratura, del Congreso, del Poder Ejecutivo, del ámbito académico y científico y el presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
El Consejo tiene entre sus atribuciones intervenir en la selección de jueces mediante concursos públicos, ejercer facultades disciplinarias, administrar recursos del Poder Judicial y participar en los procedimientos de remoción de magistrados.
Una elección con baja participación
Otro dato que deja el escrutinio es el desinterés de los abogados: solamente el 18,5% de los profesionales habilitados concurrió a votar.
La cifra significa que más de ocho de cada diez integrantes del padrón no participaron de una elección destinada a definir quiénes representarán a la abogacía federal durante los próximos cuatro años.
En términos de representación, el resultado también muestra un escenario dividido. Ninguna de las agrupaciones alcanzó por sí sola el 35% de los votos afirmativos, y las tres listas que obtuvieron bancas concentraron el 92,4% de los sufragios válidos afirmativos.
Así, mientras la Lista 3 consiguió la primera posición y la mitad de las bancas en disputa, las otras dos agrupaciones representadas ingresarán al Consejo con un consejero cada una.
Los resultados corresponden al escrutinio provisorio y deberán quedar sujetos a la confirmación del escrutinio definitivo.