Enero es el mes para los arreglos y la puesta a punto de unas de las principales sedes del Poder Judicial en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que alberga a decenas de juzgados, cámaras y a la Corte Suprema de Justicia.
Recorriendo el edificio, esta cronista se encuentra con Daniel, un lustrabotas informadísimo sobre el funcionamiento del Palacio. En la charla, cuenta que Raúl Zaffaroni está a cargo del Máximo Tribunal durante la feria y que el juez Juan Carlos Maqueda lo acompañó hasta el jueves pasado, cuando comenzó sus vacaciones.
También, con la simpleza que lo caracteriza, habla sobre la “expansión” que estaría llevando a cabo la Corte sobre la superficie del Palacio. Según esa versión, el Máximo Tribunal ocupará, en los próximos meses –además de sus oficinas en el 4º- despachos en el 3º y 5º piso del edificio de Talcahuano. Mientras tanto, muchos juzgados civiles se estarían mudando a los tribunales de Comodoro Py.
En el tercer piso del Palacio, una empleada de la Corte Suprema ratificó que Zaffaroni, un secretario, y varios empleados trabajan durante enero durante la instrucción de las causas aunque en este mes no habrá acordadas ni fallos.
“Sin embargo, ante una urgencia los ministros podrían reunirse”, señaló la empleada a Diariojudicial.com. “¿Qué sería una urgencia?”, preguntó esta cronista. “No se, algo muy importante”, respondió la mujer. El artículo 117 de la Constitución estipula que “en todos los asuntos concernientes a embajadores, ministros y cónsules extranjeros, y en los que alguna provincia fuese parte, (la Corte) ejercerá (su competencia) originaria y exclusiva” aunque también puede ejercer su jurisdicción por apelación según las reglas y excepciones que prescriba el Congreso.
En el Juzgado de Instrucción Nº 31 la labor no se detiene a pesar del receso impuesto por la feria judicial. Al tocar la puerta, una persona del juzgado informa que está trabajando en una detención que se acaba de concretar.
En el pasillo, un hombre de estatura mediana pregunta a esta cronista si sabe dónde están aquellos que recién fueron detenidos. Dice que quiere ver a su cuñado, que ya fue aprehendido la semana anterior.
En el juzgado, donde cuatro personas atienden las urgencias de enero, también se quejan porque –“a pedido de la Corte”- tienen que desalojar una oficina y eso genera un trastorno en la organización.
En el subsuelo hay luz
En el subsuelo del Palacio de Justicia funciona la cerrajería que, con la feria de enero, mantiene –al igual que los juzgados- una guardia en la que trabajan dos personas.
El Elvio Sena y Enrique Piérola cuentan que durante 2008 trabajaron en reparaciones de cajas fuertes, colocaciones de cerraduras de seguridad y también armaron el vallado de la entrada a la sala de audiencias donde tiene lugar el juicio por el incendio al boliche Cromagnon. Desde el inicio de la feria se les hicieron pedidos para abrir puertas y copiar llaves de cajas fuertes.
Sena se adjudica el mérito de ser el único “El Elvio” del país. Confirma que chequeó el dato en el juzgado Federal con competencia electoral, a cargo de la jueza María Romilda Servini de Cubría, y su compañero Piérola cuenta que el padre de Sena incluía “el” o “la” antes del nombre de cada uno de los hijos.
Las calles vacías
En las inmediaciones del Palacio, los bares y kioscos trabajan a media máquina e incluso algunos alquilaron parte de su espacio a ferias de ropa. Las mesas de la confitería de la esquina de Talcahuano y Tucumán, a metros del Palacio –de visita obligada para los abogados- están, muchas de ellas, desocupadas. Los comerciantes extrañan a los letrados que descansan en la feria.
El juicio que no se detiene
Un párrafo aparte merece el juicio por el incendio al boliche Cromagnon, que, desde agosto se realiza en el Palacio de Justicia. El proceso cambió la fisonomía del ala izquierda de la planta baja de la sede judicial: se incorporó un importante vallado y sólo están autorizados para ingresar a las audiencias aquellos que cuentan con credenciales.
Durante cinco meses, deambularon testigos, familiares de las víctimas e imputados por los pasillos que cuentan con vigilancia policial continua. Aunque durante enero sólo hay audiencias dos veces por semana (miércoles y viernes), para el mes de marzo se conocería el veredicto del Tribunal.